© Georgia O'Keeffe. Pelvis Series: Red with Yellow, 1945.
© Georgia O’Keeffe. «Pelvis Series: Red with Yellow», 1945.

Calculo que el hombre debe haber perdido el rumbo la noche anterior y caminado todo el día si ha aparecido aquí ahora. No sé qué hace el pobre diablo en este pedazo del mundo y el desierto me ha enseñado a desconfiar: al final, todo se reduce a ser presa o depredador. Lo miro caminar dando tumbos desde mi posición de ventaja: la entrada a la cueva que me sirve de hogar. Observo su paso. No arrastra los pies, balancea el cuerpo como evitando su centro de gravedad. Adivino el efecto de la tela rozando  la piel y mi boca hace una mueca de satisfacción. «Presa fácil», me digo. Tomo el tarro de ungüento y desempolvo mentalmente el libreto de la samaritana. Practico mi cara de consternación con la vista clavada en sus caderas; me relamo: aún tienen vigor. Acaricio la pelvis lisa de Nacho y lo recuerdo espléndido, luciéndose sobre mí, lleno de agradecimiento, la segunda noche que pasó en la cueva. Cojo mi máscara guerrera, su hueso, y salgo a cazar en la ardentía agolpada del atardecer.

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